No sirve el mismo fotoprotector para toda la familia, dependerá del tipo de piel y de la presencia de otras enfermedades

30 juillet, 2023

Proteger nuestra piel del sol es misión obligatoria, sobre todo en la época estival, si no queremos lamentar quemaduras solares y problemas de mayor gravedad. Mantener una buena relación con los rayos del sol, que tantos beneficios aportan a nuestro organismo, es posible siguiendo las recomendaciones de un experto. El doctor Santana es dermatólogo especialista en la reparación de cicatrices con láser, cuenta con 11 años de experiencia como especialista en Dermatología y forma parte del amplio y prestigioso equipo de médicos de HPS.

¿Cuáles son los principales problemas de la piel en verano?

Los principales problemas de la piel en verano son  las lesiones producidas por el sol, como quemaduras solares y melasma.  Además, son más frecuentes las picaduras de insectos y medusas. Es una época del año en la que aumenta el contagio de verrugas, moluscos contagiosos y hongos y es la principal estación en la que se ven las Pool Palms, una patología frecuente en niños que pasan mucho tiempo en piscinas y que puede afectar tanto a las palmas como a las plantas produciendo una descamación importante y que se puede prevenir con el uso de cremas y escarpines.

¿Cómo protegemos nuestra piel en la época estival?

El uso de fotoprotectores y ropa con fotoprotección son las principales medidas preventivas en esta época estival. El tipo de fotoprotector se debe de individualizar, ya que no todos los fotoprotectores sirven para todo tipo de piel. Cada vez más se promueve una relación saludable con el sol y lo que se recomienda es evitar la quemadura. Cada año salen nuevas formulaciones de fotoprotector, siendo cada vez más cómodas de llevar: no pican en los ojos y son mucho más cosméticas. Existen fotoprotectores que incorporan componentes que contribuyen al tratamiento de enfermedades dermatológicas que el paciente tenga de base como son el acné, la rosácea, el melasma o la dermatitis atópica.

¿Qué protector solar debemos aplicarnos? ¿Sirve el mismo para todos?

Los fotoprotectores no están recomendados hasta los 6 meses de edad. A partir de entonces y en niños pequeños se suelen recomendar fotoprotectores minerales que reflejan la radiación sin ser absorbidos por parte de la piel. No sirve el mismo fotoprotector para toda la familia. Dependerá el tipo de piel y la presencia de otras enfermedades (acné, dermatitis atópica o rosácea) y lo habituado que esté el paciente al uso de cremas lo que hará que nos decantemos por un fotoprotector u otro.

¿Qué partes de nuestro cuerpo son las más vulnerables?

Las zonas que hay que proteger son las que habitualmente se olvidan como son las orejas, escote y dorso de pies. Son zonas que habitualmente pasan desapercibidas en el día a día y en los días de playa y en las que se suele olvidar la fotoprotección y donde aparecen más frecuentemente las quemaduras. Además, la cara es una zona que está en constante exposición a la radiación solar durante toda nuestra vida y donde más daño celular se suele acumular por lo que es una de las zonas donde más frecuentemente aparece el cáncer de piel.

Las zonas que hay que proteger son las que habitualmente se olvidan como las orejas, escote y dorso de pies. Son zonas que suelen pasan desapercibidas en el día a día y en los días de playa y en las que olvidamos la fotoprotección

La ropa que nos ponemos, ¿influye?

La ropa influye mucho. Es nuestra principal medida de protección. Existen en el mercado prendas con factor de protección incorporado. Aunque todas las prendas protegen, en mayor o menor medida, pierden capacidad fotoprotectora a medida que contengan un menor gramaje o estén mojadas.

¿Qué medidas debemos tomar para prevenir el temido cáncer de piel?

Principalmente hay que evitar acumular daño en edades pediátricas haciendo uso de fotoprotectores en crema o ropa. Además, se debe consultar ante cambios de color, asimetría, sangrado o picor de lunares. La principal ventaja del cáncer de piel es que tiene muy buen pronóstico si se detecta de forma precoz. Al ser la piel un órgano accesible y fácilmente explorable no hay que dudar en consular de forma precoz antes lesiones sospechosas. En muchos casos nos encontramos con pacientes que consultan tarde por miedo al diagnóstico. Lo que repercute negativamente en el pronóstico. En la mayor parte de las ocasiones, en la propia biopsia que se realiza para confirma del diagnóstico, se extirpa completamente la lesión, informando al paciente al recoger los resultados del diagnóstico de que el cáncer se ha curado. Lo que reduce gran parte del estrés de tratamientos más prolongados para llegar a ser curado. También debemos evitar las quemaduras solares y es más importante llevar una manga larga y un gorro con fotoprotección un día de paseo en barco o una caminata en el campo que a diario en la oficina. 

¿Hasta qué punto es necesario acudir a la consulta de un dermatólogo?

Ante cualquier lesión de reciente aparición en un adulto con asimetría de bordes o colores, con varios colores (principalmente si incluyen en rojo, verde o azul) o sangrado. Aunque habría que individualizar, en pacientes con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel una revisión anual de las lesiones suele ser lo recomendable.

¿Cómo se conciencia a los más descuidados de lo vital de mimar la piel durante todo el año?

El cuidado de  la piel no debe de ser engorroso ni suponer un alto gasto extraordinario. Basta con usar un jabón suave y un emoliente suave para zonas más resecas como la Urea. El uso de cremas fotoprotectoras puede ser minimizado y complementado con el uso de ropas ligeras de manga larga o sombreros.