¿Cómo actuar ante la conjuntivitis alérgica?

2 mayo, 2018

Las inflamaciones alérgicas oculares son una de las afecciones más frecuentes en la práctica oftalmológica diaria. Afecta fundamentalmente a los niños y jóvenes aunque puede presentarse a cualquier edad.

La principal estructura afectada es la conjuntiva, que es la membrana transparente que recubre la parte interna de los párpados y casi toda la porción anterior del globo ocular, lo que da lugar a las conjuntivitis alérgicas. No obstante, otras estructuras pueden involucrarse en este proceso como los párpados (blefaritis), la piel adyacente (dermatitis), la córnea (queratitis) y la mucosa nasal (rinitis).

En la aparición de estas conjuntivitis hay muchos mecanismos inmunitarios implicados. «Cuando los ojos se exponen a los alérgenos, que son sustancias capaces de provocar alergias, se libera histamina y otras sustancias químicas desde células del sistema inmunitario como mastocitos, eosinófilos y linfocitos, responsables de los síntomas de las conjuntivitis alérgicas» explica la doctora Marta Libia Batule Oliva, especialista en Oftalmología de Hospital Perpetuo Socorro.

Cualquier sustancia puede ser un alérgeno a pesar de ser inocuos para el resto de la población no alérgica y su identificación puede resultar difícil. Ejemplos son los pólenes, los ácaros del polvo doméstico, hongos, caspas de animales, medicamentos o alimentos, entre otros. Existen diferentes tipos de conjuntivitis alérgicas. Entre ellas, la rinoconjuntivitis alérgica, ya sea estacional o perenne, es la forma más común de alergia ocular.

El inicio de la rinoconjuntivitis estacional es durante el verano, debido a que los alérgenos más frecuentes son los pólenes. En cambio, la rinoconjuntivitis perenne causa síntomas durante todo el año, con exacerbaciones en otoño, cuando es mayor la exposición a los alérgenos de los ácaros del polvo doméstico y hongos.

La queratoconjuntivitis vernal puede presentarse siguiendo un ritmo estacional con una incidencia máxima al final de la primavera y en verano, aunque muchos pacientes sufren la enfermedad a lo largo de todo el año. Por último, la queratoconjuntivitis atópica afecta típicamente a pacientes con dermatitis atópica y no es estacional. En los portadores de lentes de contacto también pueden verse conjuntivitis alérgicas que aparecen en cualquier estación. Hay síntomas comunes a cualquier tipo de conjuntivitis, ya sea alérgica, bacteriana, viral o tóxicas; como enrojecimiento de los ojos, sensación de arenilla y legañas.

También pueden presentar fotofobia y visión borrosa si hay afectación de la córnea. Es común la presencia de síntomas que afectan las vías respiratorias, como estornudos y rinorrea acuosa, y a la piel, como dermatitis y eccemas. Pero «el síntoma fundamental de las conjuntivitis alérgicas, aunque no es exclusivo, es el prurito (picor o escozor), que es constante y con exacerbaciones que obligan al paciente a rascarse los ojos haciendo que esta sintomatología empeore.
En ocasiones, puede aparecer un aspecto lechoso y abultado de la conjuntiva, denominado quemosis, que sugiere una alta probabilidad de padecer una alergia aguda», detalla la doctora Batule. En cualquier caso, la prevención es crucial para evitar o reducir los episodios de conjuntivitis. Sabiendo que los alérgenos son los factores desencadenantes de la alergia ocular, lo más sensato es tomar medidas para reducir la exposición de los ojos a estas sustancias.
Por ejemplo, para evitar el polen se recomienda no realizar actividades al aire libre a primera hora de la mañana, cuando es mayor la polinización y mantener una adecuada higiene en el hogar para disminuir los ácaros del polvo, entre otras cuestiones. Y por último, insistir al paciente de que no se frote los ojos, porque además de estimular la secreción de histamina que empeora el picor, puede producir excoriaciones y pequeñas heridas en el ojo y la piel y favorecer el contagio a través de las manos. Además, es aconsejable mantener una buena higiene de la piel de los párpados con limpiadores que no alteren el PH de la piel, concluye la especialista en Oftalmología de Hospital Perpetuo Socorro.

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